Cómo justificar inversiones en seguridad

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La actual situación económica exige que todas las inversiones de las empresas sean justificadas con argumentos sólidos. Las soluciones de gestión de la seguridad no son una excepción, especialmente cuando los ejecutivos esperan que los encargados del área sean capaces de demostrar la rentabilidad de la inversión en seguridad (Return on Security Investment o ROSI).

Nuevos parámetros para las inversiones en seguridad

Los antiguos métodos para el cálculo del ROSI eran complejos y la obtención de las cifras dependía de datos de difícil verificación. Un modo más tangible para justificar las inversiones en seguridad es clasificar el ROSI en tres niveles: efectividad de la seguridad, reducción de riesgos y rentabilidad para la empresa.

1. Efectividad de la seguridad: protección de personas y activos

El primer nivel de efectividad de la seguridad representa el motivo básico por el que los ejecutivos invierten en soluciones de gestión de la seguridad: la protección de personas y activos. Con este fin, se utilizan sistemas visibles y comunes, como cámaras de seguridad y dispositivos para el control de acceso. Las organizaciones pueden reducir su inversión de capital (CapEx) y sus gastos de explotación (OpEx) integrando estas tecnologías diferenciadas en una sola red informática.

Demostrar el valor de la efectividad de la seguridad es problemático de por sí, ya que las empresas no pueden determinar con certeza si simplemente no se han producido incidencias o si la solución de seguridad evitó que tales incidencias se produjeran. En su nivel más básico, la efectividad de la seguridad garantiza un entorno seguro en la empresa.

2. Reducción de riesgos: mejora de la continuidad empresarial

El segundo nivel es la reducción de riesgos, que se alinea con las metas de la dirección ejecutiva. Los responsables de la seguridad identifican los riesgos externos e internos para la empresa preguntándose: “¿De qué modo se beneficiará la organización en términos financieros protegiéndose contra estos riesgos?” Esta clase de solución permite conocer mejor la situación, refuerza la continuidad empresarial y ayuda a las organizaciones a evitar las ramificaciones financieras de las incidencias imprevistas.

Schneider ElectricTM ayudó a una firma líder global en el campo de la investigación médica a reducir riesgos cuando nuevas normativas gubernamentales amenazaron con interrumpir los procesos existentes. La dirección elaboró un inventario de las sustancias sujetas a la normativa y diseñó nuevos procesos de seguridad para ellas, protegiendo a la empresa y facilitando el cumplimiento. Pasados 30 meses, el equipo observó lo siguiente:

ü Una reducción del 30% en el tiempo necesario para responder a una incidencia.
ü Una reducción del 430% en el número de alarmas injustificadas.
ü Una disminución de los costes del personal de seguridad.
ü Una disminución del coste administrativo que suponía elaborar informes para fines de conformidad.

Asignar un valor monetario a la reducción de riesgos es posible porque la mayoría de los ejecutivos pueden cuantificar fácilmente el coste que conllevaría el cierre de la empresa durante unas horas o unos días. Pueden, además, calcular la posible responsabilidad financiera en caso de producirse un accidente.

3. Rentabilidad para la empresa: mejora del rendimiento empresarial

El nivel de ROSI con mayor impacto corresponde a un valor para la empresa que trasciende la seguridad: cuando la seguridad contribuye de manera vital al éxito, la rentabilidad y la continuidad. Esto se consigue determinando el modo en el que la tecnología de seguridad puede aportar valor haciendo que los procesos básicos de la empresa sean más eficientes.

Por ejemplo, Schneider Electric ayudó a un importante fabricante de automóviles a generar valor añadido en su planta de producción. Se integraron tornos ópticos con los dispositivos de control de acceso de cada línea de montaje para efectuar un recuento de los operarios y comprobar sus credenciales al inicio de la jornada. La línea de producción no funcionaba en caso de ausencia de miembros capacitados del personal, reduciendo así el riesgo de cometer costosos errores y comprometer la calidad, además de garantizar su correcto funcionamiento.

Para alcanzar el máximo valor ROSI, es fundamental convertir la seguridad en parte esencial de la cultura corporativa. Cuando el personal, los procesos y la tecnología trabajan unidos en una simetría diseñada específicamente, las organizaciones cosechan beneficios que van más allá de los límites operativos.

Autor: *Sergio Correa, Gerente de Canales de la División de Buildings de Schneider Electric México, para la revista Manufactura

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